Cuando la solidaridad se hace presente


 

 

Caminando con los pueblos, es el lema del Frayba. La necesidad hizo que hace 25 años invitáramos al mundo a caminar con las comunidades, han sido rutas lejanas donde el lodo y la humedad también es presente. El recorrido también ha sido en mula, a caballo, en auto y a veces a pie de caxlan, con el ritmo del tiempo, ante el temporal, con la tormenta a cuesta; así se vive y se construye en comunidad.

 

El proyecto de las Brigadas Civiles de Paz y posteriormente Brigadas Civiles de Observación nació frente a las agresiones del Estado mexicano contra las comunidades indígenas en resistencia. Llegaron personas de diferentes partes del mundo, poniendo sus cuerpos para frenar la violencia y usando como herramientas la documentación. Ahí los idiomas se vistieron de todos los colores. Ellas y ellos con su presencia y con la denuncia diluyeron los ataques militares y paramilitares en diferentes regiones de Chiapas. La solidaridad alimentó las resistencias, con ellas alumbraron los caminos oscuros de la violencia y la guerra.

 

Los observadores poblaron de ojos a las comunidades, dejaron un poquito de sus acentos, la acción hecha verbo, su canto de lucha de madrugada, un tanto sus recetas para la vida, una idea de sus costumbres y a la vuelta se llevaron en esencia la mirada de mujeres y hombres con su gigante dignidad, en su bolsillo izquierdo un paquete de ánimo, una brisa de valentía que peinaba sus pensamientos, una utopía de lucha donde la terrible cotidianidad tiene sentido profundo, muchos aprendizajes y amistades, todo para seguir construyendo alternativas de vida y memoria en sus territorios.

 

Desde el Frayba sentimos el encuentro de solidaridad con las comunidades que trabajamos y con las personas que han pasado en las Brigadas Civiles de Observación en estos 25 años, es una solidaridad viva y práctica, llena de reciprocidad y gratitud.

 

Esta agenda conmemorativa de XXV Aniversario de las Brigadas Civiles de Observación es nuestra manera de agradecer a todas las observadoras y observadores, responsables en las comunidades de los campamentos, las mujeres preparando tortillas cada día, colectivas en todo el mundo ofreciendo talleres de preparación, individuos difundiendo el proyecto y muchas personas más que han participado. Estamos entre lágrimas de risa y tristeza por tanta vida, sus experiencias, su corazón late en cada montaña y sus huellas sin duda alimenta nuestro camino y la de los pueblos que nos han permitido ser parte de su historia de lucha, su historia de rebeldía y resistencia.

 

¡Gracias, por ser parte!  
Equipo Frayba.

 

Leer la agenda completa:

Cuando la solidaridad se hace presente

 

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