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Chiapas, en la espiral de la violencia armada y criminal

Informe Frayba

Los capítulos del informe nos sumergen a la realidad del estado; en el primero, con Una mirada desde Chiapas a la crisis humanitaria del Desplazamiento Forzado, nos asomamos al drama del despojo territorial contra los pueblos, y a las distintas violencias y actores; el de Personas desaparecidas en Chiapas, nos acerca el panorama desolador y alarmante sobres este fenómeno.

Los capítulos del informe nos sumergen a la realidad del estado; en el primero, con Una mirada desde Chiapas a la crisis humanitaria del Desplazamiento Forzado, nos asomamos al drama del despojo territorial contra los pueblos, y a las distintas violencias y actores; el de Personas desaparecidas en Chiapas, nos acerca el panorama desolador y alarmante sobres este fenómeno.

El tercero sobre las Agresiones a personas defensoras destaca cómo la defensa de los derechos humanos, la lucha por la verdad y la justicia convierte a quienes la protagonizan en blancos de ataques diversos. Mientras que, en Los laberintos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, emergen las implicaciones y consolidación de la política militarista, así como la actuación e impactos en los territorios de la violencia producida por estos actores, en una lógica de continuidad.

En el quinto capítulo, sostenemos que existe La intención progresiva de la violencia política en Chiapas como resultado de este sistema decadente que se expresa en sus instituciones. Con el siguiente hacemos un puente con la Violencia criminal e impactos a la población expresada en una cruenta disputa entre grupos de la Delincuencia Organizada por controlar el territorio, estructuras de poder político, la población y diversas economías legales e ilegales.

En el estado también se presentan dinámicas de La guerra contra los pueblos, que abordamos en el séptimo capítulo, una pesadilla que se transforma en una permanente destrucción de la que se alimenta el sistema capitalista. Su capacidad de destruir es constante, está en su naturaleza, en su condición camaleónica.

Finalizamos con el capítulo En los ríos subterráneos, los senderos de la libertad siempre se encuentran, donde insistimos en la importancia de que nos involucremos todas y todos para la paz, crear redes, trabajar en colectivo, solidarizarnos ampliamente con quienes sufren la represión, la explotación y la exclusión.

Es apremiante construir relaciones diferentes, basadas en la dignidad, en el respeto mutuo, en la justicia. Tener principios de no polarización, no generar divisiones en nuestros entornos. Intensionar diálogos de escucha, de construcción de pensamiento colectivo. Reconocer las diversidades como fuente de riqueza de las relaciones humanas. Es necesario reconstruir procesos de confianza y de cohesión social. Procesos sociales, comunidades, organizaciones sociales, redes, colectivas de lucha que propicien iniciativas de vida y el vínculo entre todas y todos.