Sobre nosotros


Fundación

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, A. C. (Frayba) fue fundado el 19 de marzo de 1989 por iniciativa de Don Samuel Ruiz García, entonces obispo católico de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, quien consideró necesario constituir un espacio de derechos humanos que pudiera responder a las demandas de comunidades y organizaciones para defender sus derechos. El Frayba se concibió, desde sus orígenes, como un espacio abierto a recibir y apoyar a toda persona o colectivo que fuera violentado en sus derechos, sin distinción de religión, pueblo o género. Es así que el Centro nació bajo la cobertura, orientaciones e impulso del proceso diocesano, aunque desde su fundación se propició que éste fuera un organismo civil autónomo en su funcionamiento de la estructura diocesana, pero vinculado y orientado en su tarea desde los procesos de las comunidades indígenas y la apuesta diocesana por dignidad, justicia y paz.

 

Identidad

El Frayba es una Organización Civil sin fines de lucro, independiente de cualquier gobierno o ideología política o credo religioso. Trabajamos por la defensa y promoción de los Derechos Humanos, con misión, historia, experiencia acumulada y en relación de mutua determinación con los procesos de pueblos y comunidades indígenas en el estado de Chiapas, México. El Frayba tiene su origen en el marco y dinámica de los procesos sociales y eclesiales gestados en los 70’s y 80’s y en un contexto de fuerte represión gubernamental contra organizaciones sociales y comunidades que se organizaban para reivindicar sus derechos. Hoy en día, y como resultado de un largo proceso de aprendizaje, compartimos principios antisistémicos, anticapitalistas y antihegemonicos que nos identifican con propuestas civiles y pacíficas como La Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN, iniciativa de la cual somos adherentes como colectivo.

 

Misión y Visión

En la realidad histórica de injusticia estructural que se vive en México, particularmente en Chiapas, la población excluida propone proyectos de vida y justicia en los que la dimensión de la defensa y promoción de derechos humanos es un rasgo integral de estos. En este sentido, la Misión del Centro es caminar al lado y al servicio del pueblo pobre, excluido y organizado, que transforma la situación socio económica y política en que vive, tomando de él dirección y fuerza, para contribuir en su proyecto de construcción de una sociedad donde las personas y comunidades ejerzan y disfruten todos sus derechos a plenitud.

A partir del derecho inalienable de las personas y de los pueblos a la autodeterminación, autonomía, diversidad cultural y a la vida digna, el pueblo organizado defiende y genera nuevas prácticas de ejercicio de derechos para vivir en plenitud todos los derechos humanos.

 

Nuestro trabajo

Atendemos, documentamos y litigamos violaciones a los Derechos Humanos en el estado de Chiapas, particularmente en el territorio indígena, con enfoque especial en los temas de ejecuciones extrajudiciales, tortura, detenciones arbitrarias, desapariciones, desplazamiento forzado, agresiones a personas defensoras de derechos humanos y violaciones al derecho a la tierra y el territorio de pueblos originarios.

Promovemos el derecho a la Libre Determinación y a la Autonomía de los Pueblos indígenas desde sus derechos a la tierra y territorio.

Acompañamos procesos populares y organizativos en lucha por sus derechos, que permitan consolidar una cultura de respeto a los Derechos Humanos como condición para la paz con justicia y dignidad.

Denunciamos las violaciones a Derechos Humanos, difundimos informes sobre la situación de éstos en Chiapas. Nuestro trabajo está orientado por la búsqueda y construcción de Otra Justicia desde la recuperación de la Memoria Histórica, verdad, justicia y medidas de no repetición. Seguimos de cerca y monitoreamos la situación permanente del Conflicto Armado no resuelto en Chiapas.

Promovemos la solidaridad a través de las Brigadas Civiles de Observación (BriCO) como un mecanismo de prevención de agresiones a las comunidades que se encuentran en riesgo. Como expresión de la solidaridad nacional e internacional construimos y aprendemos de los distintos aportes de las personas y colectivos bajo el principio de ser Comunidad Mundial Frayba.

Proponemos un conjunto de acciones y estrategias que desde nuestro quehacer, y en el ámbito de nuestra competencia, se ponen en práctica para fortalecer las capacidades de los sujetos en defensa y ejercicio de sus derechos constituyendo un proceso de defensa integral.